Why Shanghai

Me he recluido en un pequeño monasterio de una docena de monjes para quitarme de tanto ruido y estress. Sin líos de ningún tipo.

Ahora tengo todo el tiempo del mundo para mi. Para pensar, para reorganizar mi vida, para el karate.

No sé si algún día volveré a España, supongo que sí, al menos a visitar a mi familia. De momento, mi vida está en este país.

Y a los que os preguntáis si no me podía haber ido a uno más lejos la respuesta es sí, pero no molaba tanto.

Un beso pezqueñines!!